domingo, 12 de septiembre de 2010

No pulses el botón (¿relato de tamaño reducido?)

No dejaba de tirar la ropa contra la cama porque ningún botón funcionaba como debería. Coser no era el problema, los botones no se soltaban porque el hilo estuviera debilitado de tanto desenrollarse. Lo que pasaba era que no había prenda en su armario que abrochara en condiciones. Cogía una falda y, cuando llegaba a su cintura, se caía al instante. Entraba los brazos por las mangas de una camisa y bajaba con los dedos, poco a poco, del cuello al pecho mientras tocaba los botones. Se sorprendía porque a medida que escondía el agujero, el botón volvía a salir airoso. Así lo intentaba una y otra vez con casi todo su vestuario. Los botones no funcionaban y había que tener paciencia. La situación invitaba a pasearse desnuda sin salir de casa. No se sabe qué pensarían en el exterior de los botones que no abrochan. Una buena taza de café ante su desnudez le iba a aportar un poco de lucidez.

María Soriano.

domingo, 30 de mayo de 2010

La última llamada

Acabo de colgar el teléfono. Esta vez voy a hablar de mí, o más bien de una sensación. En realidad, no sabría definirlo, pero una fuerza me ha llevado rápidamente a soltar lo primero que mi mente, poco ágil, pueda decir del hecho. Se llama impulsividad e improvisación. Lo sé...

Un payaso me ha llamado para explicarme que mañana tengo una cita con pequeños a los que la vida apenas les está ofreciendo regalos. Niños que miran el presente cada mañana envueltos en sábanas de hospital.

Hace un rato me quejaba de la monotonía que supone estudiar un día y otro día, bajo el mismo ritual de palabras que se suman a la comida, la comida que se suma al sueño y el sueño que se vuelve a sumar a las palabras. Ahora respiro hondo, mañana ocurrirá algo muy diferente en mi vida que,además, echaba mucho de menos. Es verdad que no puedo bailar hasta conseguir que sus gestos dejen ver la desconexión de su rutina. Aun así, tengo que bailar para ellos, con tímidos pasos para que el tobillo no me mire llamándome la atención. ¿Pero cómo me voy a acordar del dolor de mi tobillo ante esa situación? Ellos son los que me van a regalar a mí un pedazo de sus vidas,van a motivar la mía y van a conseguir que el día diferente se dilate y extienda para que el recuerdo aparezca cuando menos me lo espere. Grandes son las sorpresas que no llevan lazos. Sus sonrisas serán la envidia de todo ser vivo ocupado en nimiedades.

Y después de momentos intermitentes sin expresar con el cuerpo lo poco que sé, he de decir que lo haré como si estuviera en aquellos teatros de siglos pasados de rosca. Atenderá un público selecto y vendrá un aplauso de lo más original. Voy a por mi otra naríz para oler algo más de imaginación.

Esto es un impulso, lo sé...Mensaje de voz guardado.

María Soriano

domingo, 9 de mayo de 2010

Cogiendo el primer sueño (Capítulo 1 de la vida de un soñador)

Llevaba varios minutos poniéndose una capa de color verdoso y anudándola a la altura de los hombros. Estaba muy bien peinado y solo tenía que salir de casa para comenzar el día. Hoy se llamaba Temple y quería comerse la calle.

Al cruzar una esquina poco iluminada se topó con un hombre que, debido a las altas horas de la madrugada y el estado de tambaleo, no hacía más que alusiones a su vestimenta. Que si tiene una capa verde, que si el paraguas que llevaba no era una espada... Temple ya lo sabía y consistía en atacar a la Absurdez, ese monstruo con tantos pelos molestos. Es insoportable verlo y pensar que todavía sigue suelto esperando en cualquier esquina al primer energúmeno que se presente ante sus ojos. Absurdez tenía unos ojos tan pequeños que apenas nadie se daba cuenta de que ni siquiera tenía ojos. Pero él miraba muy bien y calculaba cada tontería de la misma manera que se tasa cualquier mercancia buena. Cada vez que cazaba una buena pieza, su frente acababa llena de arrugas de expectación. Era un monstruo muy normal, tan normal que ni tenía garras, ni hocico o grandes pezuñas con las que amedrentar o enfurecerse. Pero causaba un miedo psicológico absurdo,por supuesto, parecido al que cualquier persona estila cuando se asoma debajo de la cama por si hay otra persona, animal o cosa. Sería preferible que fuera cosa y así jugaríamos con ventaja porque carecería de movimiento y nos arroparíamos más rápido la cabeza al ver el bulto inútil (...)

María Soriano

miércoles, 17 de marzo de 2010

bocetos

Estuve pensando en idear una nueva aventura. Inventarme un nuevo cuento que contar sin contarlo.
Estoy en ello...
Quizás lo único que tengo claro es el tema. Había pensado en detener el tiempo.
No, es un tema muy manoseado.
¿Se puede detener de otro modo? Creo que sí.
Manipularlo.

Un personaje que tiene una extraña enfermedad: cada día se acuerda a la perfección de todo lo que sueña. Un narrador de sus propios sueños que nunca abre los ojos. A veces, hay personas que abren sus ojos en la cama y están diciendo tantas cosas que sería oportuno apagar el sol que entra por la ventana. No hay aventuras reales o sólo hay aventuras reales. Son sueños que resumen una vida. Es una vida en la que no hay movimiento. Sí, hay movimiento. ¿Cómo no va a haber movimiento en los sueños? El personaje siempre estará metido en su grandísima guarida llena de mantas con zonas frías y calientes, con zonas más o menos confortables.

¿Saldrá algo más de esta historia de un personaje sin Morfeo que cuenta al pie de la letra sus aventuras en tono relajado y tumbado? Es un poco complicado: un narrador de ficción, de realidad y de una vida sin movimiento. No me queda claro, lo siento.
Tengo sueño.

viernes, 22 de enero de 2010

Borradores de tiza

Minerva frota el espejo.

Es la primera vez que no le llaman guapa. Está acostumbrada a la dosis diaria de alusiones sobre sus ojos expresivos o su cuerpo esbelto y de buen movimiento. Es la primera vez que no opinan nada, ni en positivo ni en negativo. Nada.
En pocos segundos surge en su cabeza una idea insistente que desaparece: ¿Cuántos significados tiene el silencio? A continuación, calla.

Minerva estudia sin estudiar en su estudio.

Una vaga sonrisa acentuada por la luz del flexo nos dice algo...
Continúa callada y pensando en su primera vez.
María Soriano

martes, 8 de diciembre de 2009

Fecha Caducada

¿Qué hacía usted cuando mataron a Kennedy, a John Lennon -precisamente hoy es su fecha-? ¿En qué se entretenía cuando posiblemente mataron sin querer o queriendo a Mickael Jackson? Porque el pobre Mickael también se convertirá en topicazo. ¡Qué importa qué estábamos haciendo! O... ¿Todas las muertes que impactan en la sociedad se convierten en moralidad? Fíjense en el "generaltísimo", que le faltó tiempo para redactar un manual de ética. ¿No oyeron y siguen oyendo la frasecita su 20 de noviembre? Digo "su" por aquello de la posesión.
Dejando la impulsividad sin guardar y publicar, para que el dedo no se me vicie de tanto dejar pulsada la tecla de cierta flechita, tendría que explicar el motivo de mi apelación. Trato de implicarles a ustedes, pero sé que nadie se moja sin llover.
¿Qué hacía la madrugada de Nochebuena o el día 25 de diciembre del año pasado? Con un poco de suerte la mayor parte de la humanidad se reunía dentro de sus posibilidades en una mesa, simulando el regocijo por un nacimiento. ¿Lo hacen por ese motivo o por tradicionalismo? Perdón, ese es otro asunto.
Si le preguntan qué hicieron en Nochebuena la frase no entra en el topicazo para casi nadie. ¿Qué hacías el día que murió tu tío? No murió Kennedy, John Lennon, Grace Kelly o Mickael Jackson. Estaba la mesa puesta con aquel árbol horroroso y la sopa de la abuela preparada.
María Soriano

martes, 1 de diciembre de 2009

LA GENIALIDAD MUSICAL RELATADA EN FORMATO EVOCADOR


Rui Díaz Correia 01 de diciembre a las 14:09
Te escribo desde clase, mientras mis pobres hacen mapas de América en los ordenadores y yo me aburro y me pongo el abrigo (hace frío...).Muse.Tuve incluso un amago de llamarte en alguna canción, pero la imposibilidad de meter la mano en el bolsillo entre el jolgorio de gente, sacar el móvil, buscar tu número, pensar si tenía que poner el +34 delante... En fin... Hubiese sido un detalle... Tenme en cuenta que al menos lo pensase, ¿vale?

El previo.
Cola. Frío. Y de repente... Lluvia. Mucha lluvia. Y había que seguir en la cola, que para algo ya llevábamos un buen tiempo haciéndola. Fue curioso cuando abrieron las puertas por fin que la gente que entraba y tenía paraguas, como no se los dejaban entrar o pasaban, pues se dedicaron a pasarlos para atrás para que los que seguían en cola se resguardasen un poco. Míralos, qué salaos mis portugueses.

Dentro: calor. Parece que nos secamos un poco. Pero qué pasa? Pues que luego lo que fue lluvia se convertiría en sudor. Y luego a la salida más frío y en el coche calefacción extraña y tiritones... Estuve hace poco una semana de baja con gripe (no A) y amigdalitis; ¿pasaría igual? De momento sobrevivo...

Los teloneros (no recuerdo el nombre) estuvieron bastante bien y calentaron el ambiente; de hecho el público estuvo bastante entregado en el poquito tiempo de actuación que tuvieron. Un poquito más de espera y... Muse.
El escenario eran tres edificios. Se caía el telón que los cubría y se veián como si fuesen pantallas. Hombres subiendo ordenadamente escaleras hasta que el primero se caía y todos empezaban a caer tras él. Los edificios se abrían a la mitad y aparecían ellos. Muse. El concierto había empezado.
Setlist:
# Uprising
# Resistance
# New Born
# Map Of The Problematique
# Supermassive Black Hole
# MK Ultra
# Interlude
# Hysteria
# Nishe
# United States Of Eurasia
# Feeling Good
# Guiding Light
# Jam con el batería y el bajo
# Undisclosed Desires
# Starlight
# Plug In Baby -- SUBIDÓN
# Time Is Running Out
# Unnatural Selection
# Encore:
# Exogenesis: Symphony, Part 1: Overture
# Stockholm Syndrome
# Knights of Cydonia
Y hasta aquí de momento. Continuará. Que me voy para casa :-)

Rui Díaz Correia 01 de diciembre a las 17:09
Empezó el concierto, como decía, con los tres edificios siendo "desvestidos" de los telones que les cubrían individualmente y dando paso a imágenes hipnóticas (como casi todas las que se verían a lo largo del show, con motivos recurrentes acerca del borreguismo que afecta a la humanidad, mal mucho más evidente y peligroso que cualquier posible gran hermano orwelliano sobre el que trate Resistance). Una vez todos los hombres se cayeron de las escaleras los edificios se abrieron literalmente a la mitad y se pudo ver que dentro de ellos estaban los componentes de la banda: a la izquierda el omnipresente Matt Bellamy, al medio el baterista Dominic Howard (una de las grandes sorpresas para mí) y a la derecha del escenario el bajista Chris Wolstenholme.

Como era de esperar empezaron con Uprising, fábula urbana de sublevación popular en la peor de las distopías, que en su estribillo (en las pantallas, a modo de himno panfletario), al relatar "we will be victorius" parecía predecir el resultado del concierto: una flamante victoria para el grupo inglés.Con Resistance las plataformas sobre las que se situaban los integrantes de la banda comenzaron a descender progresivamente hasta terminar al final del tema sobre el escenario. Cabe destacar que llevaban a un músico de sesión acompañando algunos temas, aunque casi mimetizado con el escenario, muy escondido, para ciertas partes de teclado. En verdad era difícil localizarle si no se le buscaba. Con este tema bajó un poco la intensidad de la primera canción, pero volvía a subir en las partes de estribillo.

Los clásicos son los clásicos y ya en el escenario lo demostraron con New Born, del segundo disco Orygin of Simmetry, con una versión muy similar a la recogida en el directo Haarp (con ese final alargado).Map Of The Problematique y Supermassive Black Hole fueron muy bien acogidas, dando relevancia a las pantallas, con los motivos futuristas que antes comentábamos. Bellamy comenzaba a sentirse a gusto moviéndose de una esquina del escenario a otra (había dos plataformas en los laterales). Como si estuviese coreografiado, al moverse Bellamy a una esquina entonces Wolstenholme se movía hacia la otra, utilizando siempre la mayor parte posible del escenario en todo momento. Fue en Supermassive Black Hole donde Bellamy sacó más partido a sus únicas guitarras, generando ese efecto de distorsión que consigue con la pantalla instalada debajo del puente. Se sucedían las canciones y sorprendían las escasas muestras de afecto o gratitud del líder hacia su público. Sólo en unas dos ocasiones dio las gracias al público y siempre en inglés, mientras que, por el contrario, sí lo hacía el baterista en un más que comprensible portugués. MK Ultra, una de las canciones tal vez más controvertidas del nuevo disco junto con Undisclosed desires, siguió el espectáculo. Ambas fueron recibidas de forma correcta y con un juego de luces espectacular.

Hubo dos interludios musicales a lo largo del concierto: uno fue lo que sonaba como una canción tradicional irlandesa o salido de alguna sesión de Pete Segger y otro fue una mini-jam session entre bajo y batería, subiéndose a una de las plataformas/edificios, que subía y giraba hasta concluír la improvisación. Especialmente este segundo parón parecía orquestado para el lucimiento de alguien más que no fuese Bellamy, sabido líder y alma mater del grupo, increíble guitarrista e increíble vocalista. Una vez más subieron a las plataformas, esta vez con un piano para que Bellamy lo tocase. De ahí salió la genial United States of Eurasia (con datos proyectados en las pantallas y mapas en los que se veía la ficticia Eurasia de 1984) y el himno feeling good. La tapa del piano era de cristal y sobre él se reflejaban luces hipnóticas que poco a poco se iban incrementando. Las plataformas descendieron una vez más y se dio paso a Guiding Light, canción que por su tempo (o mis problemas mentales) siempre me ha recordado a Starlight, que cuando sonó cautivó al público presente.

Y entonces llegó uno de los momentos más álgidos del concierto, reconocido por el juego de distorsión previo (ya en Haarp) antes del famoso riff que comienza la canción. La canción era Plug in baby y el público directamente enloqueció.
Time is running out y Unnatural selection dieron fin a la primera parte del concierto antes del único bis, que llegó sin que se cumpliesen siquiera cinco minutos. Los edificios volvieron a subir para dar paso a la hermosa Exogenesis, parte 1. Si bien el nuevo disco de Muse ha tenido muchos detractores por su evolución (o involución, dirán esos mismos detractores), por sus referencias o por una falsa épica (igualmente el adjetivo lo darán los detractores) yo siempre lo he defendido por las tres partes de Exogenesis. El esfuerzo y el paso tan arriesgado en su música al hacer estas tres canciones es merecedor de tenerse en cuenta. La sinfonía es hermosa y cualquiera que no se emocione al escuchar (en directo, sobrecogedor) cualquiera de sus partes debería replantearse la ubicación exacta de sus sentimientos, no sea que se hayan escapado lejos, muy lejos. Sólo por esos tres temas el disco merecería la pena. ¿El resultado en directo? Emocionante.

Las plataformas volvieron a bajar para comenzar con su síndrome de Estocolmo particular y por fin concluír por todo lo alto con uno de los mejores temas de la banda: Knights of Cydonia, que a uno personalmente le tocó la fibra sensible por ser introducido por el tema de Hasta que llegó su hora del hombre de la harmónica. Después de eso sólo quedaría un poco de lluvia, muchos recuerdos y un largo camino a casa. Y frío, mucho frío...

domingo, 22 de noviembre de 2009

LA HISTORIA TERMINADA

- "Pero...¿Cómo va a viajar en un monstruo bueno para buscar un castillo que no está en la tierra? ¿Tanto tiempo va a dormir la princesa? Que no, papá, que quieras o no te despiertas para hacer pis, por lo menos. ¿O es que va a morir? Y eso de que hay un camino de baldosas amarillas y un león que camina como los humanos con un espantapájaros...Papá que estos no pueden hablar, que el león es un animal y el otro está hecho de paja", decía Guille arropándose hasta las orejas.
Diez años después, los relatos reales se hacen ficción, mientras el padre y el hijo charlan ideando un mundo lleno de enanitos que arreglen lo que ya no tiene solución. Todos los días, Guille cogía su cartera para defender lo indefendible, acordándose de aquellos marcianos que ocupaban la tierra y que ahora le rodean. O de si sentiría la incomodidad del guisante en su colchón.
¿Os imagináis que pudiera volar y encontrara un tesoro con tres cerditos que hacen un viaje a una isla desierta peleando como piratas? Todo se puede mezclar. Historias que se pierden después de ser vividas o contadas, pero que son reales y vuelven como estribillos.
María Soriano

lunes, 9 de noviembre de 2009

SIMETRÍA OCULAR

X observa el espejo intentando buscar el significado de su propia mirada. Sin el artilugio, no sabe cómo mira ni qué dice cuando mira, pero entiende que algo impacta sobre cada una de las personas que alguna vez se han situado en el mismo sitio en donde, ahora, está colocado el espejo. No hay reacción, se ve reflejada y no lo entiende. Por más esfuerzos oculares y simulacros de todo tipo de gesticulaciones no hace más que verse a sí misma parodiada. ¿Qué trascendía de su propia mirada?
Todo este tiempo muerto ante el espejo y pensando en su mirada, tenía una explicación: el placer sin sábanas estremeció su cuerpo una noche de verano ante una nube de mosquitos. Joder, y tanto. Pocas veces había coincidido con un espejo como Y, en el que no se podía ver reflejada. Él sorteaba el calor estacional con las ganas de oir música afinada y ella apagaba el cigarro ardiendo sin ceniza. De repente, con pocas posibilidades de movimiento si querías seguir oyendo música entre bichos molestos, tuvieron un choque entre iris oscuros...X perdió la cuenta de cuántos encuentros visuales intencionados pudieron sucederse: era sexo explícito y oculto para todos los que se encontraban allí...
¿Y quién es Y? Ahora ante el espejo intentaba entrenarse poco a poco.
Maria Soriano

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Listados o a cuadros

Dándole vueltas y se me quitan las ganas...¿Podría hacer una lista de todos los que pasan por mi vida, como si fuera a un Carrefour cualquiera, y ponerla como principio y fin de un argumento narrativo? ¿De qué hablaría? De todos ellos y de ninguno.Tendemos a personalizarlo todo y ponerle nombre, apellidos y dirección electrónica a lo gira a nuestro alrededor. Por eso estoy dándole vueltas. Desde octubre no se deben utilizar bolsas de plástico, ¿lo sabíais?
Espero que esa lista no sea tan grande como la que vi en su día (porque yo sí la vi entre apuntes de su carrera). Luego vino el beso de película en una biblioteca, la noche loca que acabó en el tren del beso, y tantas historias con lapicero de chica.
BLA, BLA , BLA.¿Literatura sexista?No, todo lo contrario. Si os contara la cantidad de bocetos calientes que guarda mi mente sobre lo que he vivido... Ahora he cerrado las tapas de Alta fidelidad.
Sigo dándole vueltas. Ya voy a por la biodramina